1.
Únase a las almas de todos sus compañeros
de servicio que están meditando sobre el tema
de la “Salvaguardando el Planeta.”
2.
Visualice una onda de energía iluminada que
fluye desde el “Centro donde la Voluntad de
Dios” es conocida y se vierte en el centro Humanidad.
Imagine a todo el grupo pronunciando juntos la Afirmación
de la Voluntad.
“Permanezco
en el Centro de la Voluntad de Dios.
Nada desviará mi voluntad de la Suya.
Realizo esa voluntad con el Amor.
Me dirijo hacia el campo del Servicio.
Yo, el Divino Triángulo, cumplo esa Voluntad,
dentro del cuadrado y sirvo a mis semejantes”.
3.
Con el ojo de la mente, proyecte una simiente de ‘energía
de la voluntad’ iluminada al corazón
de la forma mental que está en construcción
sobre la Administración de la Tierra. Visualice
miles de corrientes de ‘energía de la
voluntad viviente’ conectada con ella por los
colaboradores de todo el mundo.
4. Reflexione durante unos minutos sobre el pensamiento
simiente:
“Considere
las formas y medios específicos a través
de los cuales el creciente sentido de
universalidad pueda despertar la humanidad a la tarea
que se le ha designado como
intermediaria inteligente y amorosa entre los estados
superiores de conciencia planetaria y
los reinos subhumanos”.
Visualice la esencia de todas las ideas y reflexiones
agregando la potencia de la forma mental grupal.
5.
Visualice el núcleo de luz pulsante en el corazón
de la forma mental que se aviva en una llama
con la mirada grupal y vea su radiación tocando
a quienes están en posiciones de influencia
e iluminando todos los concilios y conferencias sobre
el tema de Administración de la Tierra.
6.
Recite la Gran Invocación, escuchándola
imaginativamente cantada por el grupo mundial.
Mientras lo hace, visualice el flujo de Luz y Amor
y Poder a través de las cinco entradas planetarias
(Londres, Darjeeling, Nueva Cork, Tokio y Ginebra),
fortaleciendo a quienes está promoviendo la
conciencia ecológica y despertando el sentido
de responsabilidad hacia los reinos inferiores de
la naturaleza.
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