El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo

La humanidad no sigue un camino fortuito e incierto – existe un Plan.

La humanidad determina la velocidad de su propia evolución y el cumplimiento de su destino en términos del Plan.

 
El éxito del Plan depende de la cooperación inteligente de los hombres y mujeres de buena voluntad en todo el mundo.

Los hombres y mujeres de buena voluntad que colaboran, forman parte del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo que está trabajando para implementar el Plan.

Los líderes del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo son aquellos que inician y realizan actividades que benefician a toda la humanidad. Dichos líderes son reconocidos por sus cualidades inofensivas, constructivas e incluyentes. Ellos proporcionan la visión y moldean la opinión pública. Detrás de estos líderes y de los hombres y mujeres de buena voluntad que colaboran están los Custodios del Plan, “el Gobierno interno espiritual del Planeta”. Se han llamado: “La Sociedad de las Mentes Iluminadas” porque se adelantaron a nosotros en la evolución. También han sido llamados “Los Maestros de Sabiduría”.

El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo actúa como un factor sintetizador dentro de la humanidad, estableciendo las condiciones de las rectas relaciones humanas y de la unidad mundial definitiva, trabajando en todos los campos de la actividad humana, en todos los países del mundo.

El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo no es una organización. No tiene sedes, presidencia, oficinas o lista de miembros. Sólo tiene servidores de la humanidad ocupados en la tarea de descubrir y ayudar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad en todos los países.

 
 
Todo hombre y mujer de ambos hemisferios que trabaja para eliminar las brechas que existen entre los pueblos, evocar el espíritu de fraternidad, fomentar el sentido de relación sin establecer barreras raciales, nacionales o religiosas, es miembro del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, aunque no lo haya oído nombrar.
 
 
El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo está fundido en todos los sectores del esfuerzo humano. Ellos se encontrarán entre los trabajadores creativos, los industriales, en los hogares comunes y en el campo laboral. Hay científicos que repudian, violentamente, lo que no se ha comprobado, sin embargo dedican toda su capacidad y conocimientos científicos al servicio de la humanidad – cada uno en su campo científico elegido; tenemos en los estratos económicos hombres que consideran una responsabilidad manejar inteligentemente el dinero como servicio a los demás; hay educadores que se preocupan por formular inteligentemente el conocimiento y poseen una comprensión enciclopédica de la acumulada sabiduría de las edades, y tratan de utilizarla para adaptar a la joven generación a fin de vivir bella, constructiva y creativamente; hay eclesiásticos y guías religiosos que tienen visión. En todos ellos reside el espíritu de luz y aman inteligentemente a sus semejantes.

Estos servidores mundiales son hombres y mujeres que tienen visión internacional, lo cual no impide establecer relaciones pacíficas, en conformidad y colaboración con el país al cual le deben lealtad y que de ninguna manera interfiera con su participación activa en la creencia religiosa que a ellos inspire y reclame su servicio. Ellos trabajan actualmente en todos los países del mundo. Ante todo, se distinguen por su capacidad de trabajar de manera constructiva.

 
 
Estos trabajadores enfatizan los puntos de contacto y no de diferencia. No promueven divisiones sectarias y trabajan para dar fin a los odios raciales y a las distinciones de clase. Ellos dirigen la atención a lo bueno y lo verdadero y enuncian los principios de la comprensión fraterna, la mutua buena voluntad y la paternidad de Dios, en la cual se basa toda verdadera hermandad. Ellos representan una actitud mental.
 
 
Ellos no atacan ninguna persona, clase o sistema y bajo ninguna circunstancia condenan ni critican a ninguna raza ni nación. De esta manera se establecen las bases para el entendimiento internacional, lo cual producirá un mundo de paz y se dirigen a esa relación espiritual con Dios y con los todos los demás, dando fin a las diferencias religiosas