ENSEÑANZAS
Trimestre Julio- Agosto- Septiembre 2010
NATURALEZA
DEL ESOTERISMO
PARTE I
Los
educadores de la nueva era deben poner cada
vez más el énfasis en el acercamiento
esotérico y sería de valor que
definieran el esoterismo en términos
que estén al alcance de la inteligencia
media del estudiante esotérico y de
acuerdo a su grado de evolución. Les
recordaré que el verdadero esoterismo
es algo más profundo (desde el punto
de vista de la Jerarquía) de lo que
se cree.
Una de las más inadecuadas definiciones
dadas sobre el esoterismo es la que concierne
a lo que está oculto y velado, pero
aunque se lo presiente, se desconoce. Con
ello se quiere insinuar que ser esotérico
es estar entre quienes tratan de penetrar
en cierto reino secreto, en el cual no se
le permite entrar al estudiante común.
Si esto fuera todo, entonces el desarrollo
de cada científico y místico
representaría el acercamiento de tipo
mental y de tipo emocional al mundo del esoterismo
y de las realidades ocultas, lo cual no sería
exacto. El místico jamás es
un verdadero esotérico, porque no se
ocupa conscientemente de fuerzas ni de energías,
sino de algo indefinido (llamado Dios, Cristo,
Bienamado) y que es, por lo tanto aquello
que satisface el ansia de su alma. El científico
que actualmente estudia y penetra con tanta
rapidez en el mundo de las fuerzas y las energías
es, en realidad, un verdadero esotérico
–aunque en su esfuerzo por controlar
las energías que busca, niega su fuente
de origen. Esto no tiene importancia, porque
más adelante reconocerá la fuente
de donde emanan.
El acercamiento fundamental de quienes tratan
de captar el esoterismo o enseñarlo
a los estudiantes, consiste en hacer hincapié
en el mundo de las energías y reconocer
que detrás de todo lo que acontece
en el mundo de los fenómenos (quiero
significar, los tres mundos de la evolución
humana), existe el mundo de las energías,
las cuales son de mayor diversidad y complejidad,
pero todas se mueven y actúan bajo
la ley de Causa y Efecto. Es innecesario señalar
la naturaleza práctica de esta definición,
como también indicar cómo puede
ser aplicada a la vida del aspirante, a la
de la comunidad y a la de los asuntos mundiales,
o su aplicación en los condicionantes
niveles inmediatos de las energías
espirituales experimentales que constantemente
tratan de hacer impacto o contacto, con el
mundo de los fenómenos. Esto lo hacen
bajo la dirección espiritual, a fin
de complementar el Plan. Lo afirmado anteriormente
es de vital importancia; las demás
afirmaciones están implícitas
en ellas, y es la primera verdad importante
que sobre el esoterismo debe conocer y aplicar
cada aspirante a los misterios y a la universalidad
de lo que mueve los mundos y fundamenta el
proceso evolutivo. La primera tarea del esotérico
consiste en captar la naturaleza de las energías
que tratan de condicionarlo y que se expresan
en el plano físico a través
de su equipo o vehículo de manifestación.
Por consiguiente, el estudiante esotérico
debe comprender que:
1. Es un conjunto de fuerzas heredadas y condicionadas
por lo que ha sido, además de una gran
fuerza opositora que no es un principio y
que llamamos cuerpo físico.
2. Es sensible a, y debería ser cada
vez más consciente de ciertas energías,
que aunque hoy las desconoce y no las puede
utilizar; debe llegar a ser consciente eventualmente
si quiere penetrar con más profundidad
en el mundo de las fuerzas ocultas. Tales
energías podrían ser malignas
para él si trabaja con ellas, y por
lo tanto, debe saber diferenciarlas y descartarlas;
hay otras energías que deberá
aprender a emplear porque son benéficas
y aumentarán su conocimiento, por lo
tanto deben considerárseles buenas.
Tengan en cuenta que las energías en
sí no son buenas ni malas. La Gran
Logia Blanca, nuestra Jerarquía espiritual,
y la Logia Negra, emplean las mismas energías
universales, pero con diferentes móviles
y objetivos; ambas están formadas por
esoteristas entrenados.
Por lo tanto, el esotérico en entrenamiento
debe:
1. Llegar a ser consciente de la naturaleza
de las fuerzas que constituyen el equipo de
su personalidad y que él mismo ha manifestado
magnéticamente en los tres mundos,
las cuales forman una combinación de
fuerzas activas. Aprender a diferenciar entre
la energía estrictamente física,
que responde automáticamente a energías
internas y a otras, y a las que vienen de
los niveles emocionales y mentales de la conciencia,
las cuales se enfocan a través del
cuerpo etérico ; esto moviliza y energetiza
a su vez a su vehículo físico
para ciertas actividades.
2. Llegar a ser sensible a las energías
impulsoras del alma, que emanan de los niveles
mentales superiores, las cuales tratan de
controlar las fuerzas del triple hombre cuando
ha alcanzado cierto grado definido de evolución.
3. Reconocer las energías que condicionan
su medio ambiente, viéndolas no como
hechos o circunstancias, sino como energías
en acción; por ese medio aprende a
abrirse camino detrás de la escena
de los acontecimientos externos y llega al
mundo de las energías, tratando de
hacer contacto y capacitarse para llevar a
cabo ciertas actividades. Así penetra
en el mundo de significados. Los hechos y
circunstancias, los acontecimientos y fenómenos
físicos de todo tipo, son simplemente
símbolos de lo que ocurre en los mundos
internos, mundos que debe penetrar el esotérico,
hasta donde se lo permita su percepción;
por lo tanto descubrirá secuencialmente
mundos que le exigirán su penetración
científica.
4. Para la mayoría de los aspirantes
la Jerarquía es un reino esotérico
que demanda ser descubierto y acepta ser penetrado.
Elijo mis palabras cuidadosamente a fin de
evocar una respuesta esotérica.
No trato de ir más allá del
objetivo destinado a la humanidad; para los
iniciados y discípulos que aún
no han pasado por la iniciación de
la Transfiguración, los reinos superiores
de la conciencia y el “Lugar Secreto
del Altísimo” ( la cámara
del concilio de Sanat Kumara) siguen siendo
profundamente esotéricos, porque constituyen
un reino superior de energías planetarias,
extraplanetarias e interplanetarias, que no
concierne a los educadores; por lo tanto,
el cuerpo docente de una escuela esotérica
consiste en entrenar a los estudiantes para
poder reconocer entre la energía y
la fuerza, saber discriminar entre los diversos
tipos de energía, tanto respecto a
ellos mismos como a los asuntos mundiales,
y comenzar a relacionar lo que se ve y experimenta,
con lo invisible, lo que condiciona y lo que
determina. Ésta es la tarea del esotérico.
Tomado
del libro “La Educación en la
Nueva Era” de Alice. A. Bailey. Capítulo
2 “La Naturaleza del Esoterismo”,
pags. 72-75. La Parte II de este artículo
será presentada en el trimestre correspondiente
a los meses Oct- Dic 2010 de esta misma sección.